Agrícola – Reseña por queroscia

Hoy os traemos otro nuevo colaborador. Se trata de Enrique Trigueros también conocido por queroscia en el foro de labsk.net dónde ha llegado a ser nombrado cómo Baronet. Hoy nos trae una reseña de agrícola, un juego que ya habíamos reseñado con anterioridad pero del que Enrique nos va a dar una nueva visión mucho más completa. Os dejamos con queroscia. Esperamos que disfrutéis mucho del artículo.

reseña de agrícola

Juego: Agrícola
Autor: Uwe Rosenberg
Año: 2007
Edición: Devir
Dependencia idioma: Bastante
Jugadores: 1-4
Duración: 20/25 minutos por jugador
Dificultad: 6/10
Género: Eurogame o juego de estilo europeo
Mecánicas: Colocación de trabajadores
Nota: 8/10

El juego que presentamos en esta reseña se ha convertido, con sus más de diez años a sus espaldas, en todo un clásico. Y si es un clásico no lo decimos porque haya pasado todo ese tiempo desde su publicación, sino porque es un juego que envejece fenomenal. Ha visto muchas reediciones en numerosos idiomas, incluido el español.

De hecho, hasta hace bien poco, el juego tenía un rango de 1 a 5 jugadores, pero la última actualización eliminó ese quinto jugador, además de otros cambios, como mejoras estéticas y reducción en el número de cartas del juego. En nuestra opinión, algunos cambios a mejor y otros a peor, como en seguida veremos.

Otro motivo que indica la vigencia del juego a día de hoy es que es un juego que ya puedes encontrar en muchas grandes superficies junto a títulos de toda la vida como Risk, Stratego, Monopoly o Trivial, sin quedar limitado a las tiendas especializadas. Es obvio que no es un juego del estilo de los citados, pero sin duda es un avance que un eurogame de estas características esté disponible no solo para el público de siempre, sino también para el gran público que juega ocasionalmente. Por eso, a pesar del tiempo, esta reseña no pierde nada de actualidad.

Bien, vamos a ver en qué consiste esto de Agrícola y qué nos ofrece cuando nos acercamos a este título.

En Agrícola cada jugador representa a una pequeña familia de campesinos medievales que deberán construir una granja, ampliar su hogar, criar animales y, por supuesto, alimentar a los miembros de su familia.
La mecánica principal es la de colocación de trabajadores. En el tablero habrá disponibles una serie de acciones. Empezando por el jugador inicial y en orden contrario al de las agujas del reloj, cada jugador colocará uno de sus trabajadores en un espacio de acción y realizará la acción señalada (coger madera, adobe, juncos, comida, etc.) y pasará el turno al siguiente jugador. Cuando todos los jugadores hayan colocado todos sus trabajadores finaliza el turno.

Dos cuestiones caracterizan especialmente a este juego, en lo que a la mecánica principal se refiere: la primera es que los espacios de acción disponibles van incrementándose ronda a ronda, con lo que mediado el juego habrá acciones disponibles que no estaban al principio; la otra es que el juego está diseñado para que las acciones iniciales sean unas u otras en función del número de jugadores, aunque algunas de esas acciones sean comunes en todo el rango de jugadores. ¿Qué se consigue con eso? En esencia, que el juego funcione igual de bien a cualquier número de jugadores, sin resentirse.

Detalle del tablero para 4 jugadores

Pero si hay algo que caracteriza a Agrícola y que es su esencia misma es el momento de dar de comer a tus trabajadores. La partida se divide en periodos y cada periodo tiene un número equis de rondas. Al final de cada periodo habrá que dar de comer a los trabajadores. La partida da inicio con dos trabajadores para cada jugador, pero a lo largo de la misma la familia puede incrementarse, con lo que habrá más miembros que alimentar. Cada uno de los miembros de la familia debe alimentarse con dos unidades de comida, salvo que sea un nuevo miembro, que necesitará solo una comida. Solo se considera que es un nuevo miembro si se ha jugado «incrementar la familia» justo en la última ronda antes de la fase de cosecha y alimentación. Si en ese momento no puedes alimentar a la familia, deberás mendigar.

 

Alimentar a los trabajadores genera un punto de tensión adicional al juego que no es del gusto de todos los jugadores, por eso es importante conocer este aspecto. En la comunidad de jugadores se suele hablar de agobio, de estrés, a la hora de tener que alimentar a la familia. Yo prefiero hablar de tensión. ¿Es realmente tan difícil dar de comer a tu familia? En mi opinión no lo es en absoluto. Dar de comer es fácil, hay muchos mecanismos para ello: puedes recoger comida directamente, puedes sembrar trigo u hortalizas, puedes cocinar animales si haces las adquisiciones adecuadas (como una cocina…), etc.

El problema es que el jugador va a sentir que no llega a todo; que si se preocupa de alimentar no puede construir vallas; que si no puede construir vallas no puede tener los animales que quisiera; que no tiene disponibles las adquisiciones que necesita porque otro jugador se las ha quitado; que no puede ampliar la familia, porque eso supone tener que conseguir más comida para alimentarla… Y esa tensión constante no es del gusto de todo tipo de jugadores, pues los hay que prefieren que todo sea más sencillo, que puedan hacer crecer su tablero personal sin problemas. Para estos, quizá Agrícola no sea su juego. Pero también he de decir que se puede desarrollar bastante bien la granja y no dejar nunca de alimentar a tu familia, y lo digo por experiencia propia, así que quizá solo sea una cuestión de echarle partidas.

Es inevitable detenernos un segundo en este punto para hablar del otro gran título de Uwe Rosenberg con el que siempre se compara este juego, que no es otro que Caverna. Ambos juegos son muy similares en las mecánicas, más allá de algunos matices. La diferencia esencial es que Caverna pierde toda esa tensión —agobio que dicen algunos— que tiene Agrícola, y no solo en la alimentación. ¿Por qué? Pues porque en Caverna los recursos abundan por doquier; la comida también. Como digo, son juegos similares, mucho, así que en Caverna también deberemos alimentar a la familia cada cierto tiempo, pero hacerlo será muy fácil, porque a buen seguro te sobrarán los recursos y la comida. Ello hace de este otro juego un juego que pierde la tensión del que estamos aquí reseñando. ¿Es uno mejor que otro? Sinceramente, no lo creo. Los tengo a los dos por muy buenos juegos. Pero tu perfil de jugador, tus gustos personales, tu propio carácter, pueden hacer que te decantes por uno u otro o que, aun gustándote los dos, como es mi caso, prefieras uno al otro. En mi caso, me quedo con Agrícola, precisamente porque me gusta la tensión, ir apurado, sentir que tengo que estrujarme la cabeza para lograr mis objetivos.

Otro aspecto destacado del juego son los oficios y las adquisiciones menores. Estos vienen representados en forma de cartas. Cada jugador recibirá al inicio de la partida 7 cartas de oficios y 7 de adquisiciones menores. En el tablero hay distintas ubicaciones donde poder colocar a tu trabajador para llevar a cabo la acción de poner en juego una de estas cartas. Algunas tienen coste gratuito y otras un coste en materiales, y todas ellas ofrecen una serie de beneficios que, utilizándolos estratégicamente, pueden ayudar mucho a desarrollar la granja.

Cartas de adquisición mayor y menor y de oficio

Como decía al principio, este juego ha pasado por numerosas reimpresiones y reediciones. En la actualidad el juego que puedes encontrar en tiendas es la versión 2016, mientras que en el mercado de segunda mano puedes encontrar la anterior. ¿Cuáles son las diferencias fundamentales y qué opinamos de ellas?
El juego original permite partidas hasta cinco jugadores, frente al máximo de cuatro de la edición actual. En eso creo que la nueva edición sale perdiendo. Es cierto que hay quien no consigue reunir una mesa de cinco jugadores en la vida, pero otros muchos sí. La diferencia está en poner un set de más para el quinto jugador y algunas cartas. Es cierto que ahora es más barato que antes, pero la diferencia en este sentido es mínima y antes tenías más posibilidades, pues podían jugar cuatro o también cinco; ahora el máximo son cuatro jugadores.
El juego original fue mejorando componentes con el tiempo, pero la nueva edición es muy superior en ese sentido: se han mejorado más componentes, con lo que es mejor en el aspecto visual. Los vegetales y los materiales, así como la familia, antes eran discos de madera y ahora son piezas con distintas formas y meeples. Punto a favor de la nueva edición.
Antes el juego traía unas 300 cartas y ahora unas 100. La nueva edición sigue siendo rejugable, no cabe duda, pues las cartas de oficios y adquisiciones menores son las que contribuyen de forma más decisiva a la variabilidad en las partidas. Pero pasar de 300 a 100… Ahora es un juego rejugable, antes era infinito.
La nueva edición también ha eliminado la versión familiar del juego. Esta consistía en jugar sin oficios ni adquisiciones menores y empleando unas cartas iniciales según el número de jugadores distintas de las del juego completo. Facilitaba el juego para iniciarse o para jugar con niños. La idea editorial fue hacer una versión familiar. De nuevo un recorte severo que costaba muy poco haber dejado en la nueva edición.
Por todo ello creo que es mejor edición la original a esta renovada, a pesar de tener que jugar con discos de madera en lugar de meeples y demás.

En definitiva, y a modo de conclusión, decir que estamos ante un grandísimo juego, apto para todos los públicos, que no lleva más de diez años entre los punteros por casualidad.

Para la presente reseña se ha utilizado una edición de 5 jugadores para las fotografías.