La duración de los juegos de mesa ¿factor determinante?

Hoy os traemos otra novedad en el blog. Se trata de nuestro primer artículo de opinión sobre el mundillo de los juegos de mesa. Tenemos varios posts en desarrollo de esta temática, si tenemos feedback positivo los iremos publicando en las próximas fechas.  Este primer artículo nos llega de la mano de Seorba (usuario de labsk.net). Se trata de un jugador que lleva tiempo en la comunidad y que ha comenzado hace poco su propio blog sobre Twilight Struggle, estrategia twilight, dónde comparte y traduce artículos y guías de estrategia sobre el juego antes mencionado. En su primer post de opinión, nos hablará de la duración de los juegos de mesa y de la tendencia actual a reducir la misma para atraer a más público. Sin más rollos, os dejamos con el artículo. Esperamos que os guste.

INTRODUCCIÓN

¿Quieres experimentar la tensión de la guerra fría en tan sólo 45 minutos?

Con ésta premisa se presentaba 13 Días: La Crisis de los misiles cubanos. Haciendo incluso alusión a Twilight Struggle como referente. Quizás en un intento de captar a esos a los que les gustaba el juego de mesa del que bebía (aunque a mi se me asemeja, una vez en funcionamiento, un poco más a Carrera hacia la Casa Blanca). Pero a los que les echaba para atrás la duración de su referente.

 

Pero no sólo 13 Días usa a su favor su corto tiempo de juego como una ventaja. Muchos son los creadores de juegos de mesa, editoriales e incluso los propios jugadores, que se han unido últimamente a la llamada duración contenida o el socorrido “en tan solo x minutos” para intentar llegar a más público. Y no, no estoy insultando el juego que Ludonova nos trajo en nuestro idioma, ¡yo jamás haría tal cosa! De hecho me parece un juego genial. Pero nunca un sustituto de la experiencia de juego que puede llegar a darme un Twilight Struggle o un Carrera hacia la Casa Blanca. Con todos sus detalles, con toda su inmersión, con toda su tensión y por supuesto, con TODA SU DURACIÓN.

LA PREGUNTA

Y aquí es donde quería llegar. A la pregunta de si la duración de los juegos se ha convertido en algo determinante e incluso decisivo a la hora de comprar o elegir un juego de mesa por encima de otros. No exagero si digo que estamos viviendo una muy buena época para ser un jugón de mesa. Hay tanto donde elegir que es casi imposible que no encuentres “tu juego”. Pero con ésta buena época también creo que han llegado las prisas a nuestra pasión. La velocidad de la era en la que vivimos. Donde queremos verlo todo, conocerlo todo, hablar de todo, enseñarlo todo y por supuesto, jugarlo todo. Y si es antes que nadie, mejor aún.

Con toda esta popularización de los juegos de mesa en la que estamos inmersos, de la que tengo la fuerte creencia que Kickstarter ha tenido mucho que ver (tanto en cantidad como en aumento del precio medio, aunque de ésto quizás hable en otra ocasión, si me dejan, claro), me da la impresión de que le damos menos segundas oportunidades a juegos que hemos “probado” antes. Mucho menos aún sacarle todo el jugo.

MI EXPERIENCIA

Para muestra un botón. Tengo por una parte a mi grupo de juego con el que suelo compartir mi afición (todas personas cercanas). A la vez también pertenezco a un club de juegos de mesa, cartas y rol. Allí donde normalmente se reúne gente de todo tipo y edades, entre 1 y 3 veces por semana para jugar/probar juegos. Pues sinceramente, creo que me he llevado todo este año asistiendo de manera más o menos asidua. Tanto a las reuniones semanales como a eventos especiales que organiza el club cada x meses. Pues todavía no ha habido manera de jugar dos veces al mismo juego.

Hay instalada como una especie de ley sectaria en la que “los juegos por favor, que sean cortitos que prefiero jugar a dos”. Mientras tanto me miran con recelo y vigilan con temor la bolsa donde transporto mi Through the Ages. A la misma vez soltando un “no no no, eso no, que me han dicho que es muy largo y no tengo tiempo”.

Lejos quedan ya para mi los tiempos en los que estábamos deseando que llegara el día de la semana en el que nos reuníamos alrededor de un Civilization o un Britannia. Sobre todo sabiendo que estaríamos como poco las siguientes 3-4 horas pasándonoslo como enanos. Y no, no es que tengamos menos tiempo que antes para nuestro hobby, pero lo que sí que ha cambiado son nuestras preferencias. Ahora se da la máxima de jugar a mas cantidad para poder probar todo lo que sale y todo lo que tengo aún acumulado.

¿CULPA DE LOS AUTORES O NUESTRA?

Y esto, todo, lo saben los creadores de juegos y sus editoriales por supuesto. Esto no es más que un negocio. Y como buen negocio que se precie, tiene detrás mucho más que un simple diseño y testeo. Tiene detrás (o debería de tener) estudios de tendencias y de mercado. Conocen plenamente nuestros gustos y nuestras preferencias. Y saben que ahora consumimos más y que primamos cantidad a calidad. Por eso no es una mera casualidad que Arkham Horror haya “mutado” a Eldritch Horror. Y que finalmente toda esa experiencia jugable incluso la puedas tener en una simple cajita con un buen puñado de cartas en forma de LCG. Todo esto reduciendo su tiempo de juego de 4 a 2,5 horas y de éstas a 1 hora respectivamente.

¿Tiene su mérito condensar todo en 1 hora? Por supuesto que lo tiene. Pero jamás voy a decir que una partida a Arkham Horror LCG me va a ofrecer y transmitir lo mismo que su hermano mayor de tablero, porque sería totalmente incierto. Por lo menos para mí.

LA EXPERIENCIA DE JUEGO LIGADA AL TIEMPO

El tiempo de juego tiene que ser el suficiente para que la experiencia de juego sea satisfactoria. Tanto para un juego largo como para uno corto. Lo que a mi me puede ofrecer Galaxia: La Conquista en una hora me parece increíble. Está todo tan bien pensado, tan bien pulido y tan bien HECHO, que cuando termino de jugar una partida no tengo ganas de jugar otra. Simplemente me ha dado lo que yo le exigía y esperaba de él.

Por otro lado me parece brillante y sublime como en 3-4 horas se puede jugar y experimentar algo como Guerra del Anillo. Condensar y saborear la trilogía de novelas o las pelis (lo que mas os guste) y vivir las aventuras a ese nivel de detalle y de inmersión en ese tiempo está al alcance de muy pocos juegos. Y lo que puedo reafirmar es que, por supuesto, ningún juego me va a ofrecer lo mismo en menos tiempo.

¿CANTIDAD O CALIDAD?

Hace poco leí en un hilo de LaBsk donde se debatía un poco este tema. Donde se decía que había gente que «consume» (porque es la palabra que hay que usar en este caso) películas y series a 1,5x o incluso 2x de velocidad. Alegando que así tardaría menos y podría ver mas en menos tiempo. A este es al punto al que me da miedo estar llegando. Al que nuestro hobby parece que también va encaminado.

No quiero decir con esto que ser largo sea mejor o que corto sea peor, ni mucho menos. Cada juego tiene que durar lo que tenga que ofrecer. Pero ante todo, lo que su diseñador quiere que dure. Pero no quiero que no me vengan a vender la idea de que el tiempo es determinante. Ni mucho menos un factor decisivo para elegir o descartar un juego. Ni tampoco me gusta que me lo intenten colar como PROS en reseñas de nueva ola.

Al final la compra del juego es siempre algo objetivo. Donde el factor principal es que tiene que encajar en tu grupo de juego (para bien o para mal). Aquí es donde siempre intento que encaje, ¡aunque sea a la fuerza! Pero el tiempo nunca será para mí, ni para mi grupo de juego, el factor determinante a la hora de comprar un juego.

Y eso es todo por hoy. ¿Estáis de acuerdo con la opinión de Seorba? Tanto si estáis de acuerdo cómo si no, podéis dejar un comentario en el artículo y así debatimos entre todos sobre el tema de la duración en los juegos de mesa.

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1 comentario en “La duración de los juegos de mesa ¿factor determinante?”

  1. Pues si, tema de candente actualidad. Todo un hito repetir partida a un mismo juego. Menuda cara se me queda a veces, con una sonrisa confusa, cuando alguno con el que comparto mesa habitualmente me suelta «No, a ese no, que ya hemos jugado», ¡como si estuviéramos tratando de superar algún record en cuanto a juegos «probados»! Y bien digo probados, porque en mi opinión, a los juegos hay que darle un mínimo de tiempo (en número de partidas) para saborearlos. Entender que nos proponen, o que desafío nos presentan, otros, que historia tratan de contarnos. En definitiva, disfrutarlos, y no, darles solo un bocadito.

    En cuanto a la duración de la partida, parte desde el origen de la idea. Lo que trata de hacer el diseñador, y lo que requiere para que lo experimentemos. Y cierto es que con la corriente actual de «fast food», permitidme que aplique el término a nuestro hobby, la industria del troquel aprovecha el tirón y saca más juegos que se alineen con el. Pero es que también se está extendiendo mucho el hobby, y mucha gente nueva se suma a los juegos de mesa, y les viene como anillo al dedo para adentrarse en la afición.
    Cuando nos acercamos a nuestra tienda, en última instancia, somos nosotros quienes debemos de decidir que queremos, que nos vale y que no, cuanto tiempo tenemos y queremos dedicarle. Para mi, cuando quedo para jugar, no solo lo hago para dedicarle tiempo al juego, también a la gente, y a lo que pueda surgir de la experiencia. Y eso requiere el tiempo justo, ni un minuto más ni uno menos. Dependerá también de cada momento, y eso se aprende con el tiempo. Una labor para un jugador veterano es reconocer cuando es buena ocasión para traer ese «cajote» y gozar de una partida épica que genere buenos recuerdos, y cuando sacar a relucir un buen filler para aderezar una reunión con los amigos.

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