Sab 29 Nov, 2008
Dungeoneer: La Tumba del Lord Liche
Comentarios (1) Archivado en: Juegos de TableroEtiquetas: cartas, Juegos de Tablero
Al comenzar a hacer el artículo sobre este juego no he podido evitar recordar a Yogurt (Yoda) en Spaceballs (La loca historia de la guerra de las galaxias) y su “¡Que la suerte te acompañe!” . Dungeoneer es un juego de suerte: suerte en la mazmorra que vas explorando, pues las cartas son aleatorias, suerte en el mazo del que robas, suerte en los dados… Así, que si eres una de esas personas con buena estrella, ¡acepta el reto!
Un juego de cartas no coleccionables… y algo más
Dungeoneer se basa en las cartas, pero también tiene más elementos, como fichas de personaje, contadores, dados… En el caso de La Tumba del Lord Liche se juega en una mazmorra donde hemos de realizar misiones para conseguir hacernos con el título de ganador de la partida. La mazmorra se va formando aleatoriamente cogiendo cada jugador cartas del mazo correspondiente y colocándolas según unas sencillas reglas. Así poco a poco se van abriendo nuevos pasillos, salas, etc. Hay que decir que nosotros llevamos a un héroe en una fase del turno, y a los enemigos en la otra fase. O sea, que mientras movemos nuestro héroe para realizar sus nobles objetivos, le estaremos mandando demonios,muertos vivientes y demás lindezas a uno de nuestros “amigos”, fastidiándoles un rato, aunque claro, lo mismo harán ellos con nosotros.
Y he aquí el primer problema de Dungeoneer: la Muerte. Porque si varios jugadores la toman contigo, empieza a ponerse la cosa fea. Para evitar que esto sea mortal de necesidad existen unas fichas, los puntos de amenaza, que sirven para poder invocar los monstruos, y que a las pocas partidas le pillas el tranquillo para calcular como usarlos para fastidiar al jugador X. Lo malo es que morir es definitivo, así que puede dejar fuera a un jugador. Eso puede variarse claro está saltándose esa regla. Esto da lugar a situaciones en que todo el mundo apenas tiene fichas de amenaza y están cargados con monstruos. En cuanto un jugador gana amenaza (básicamente por moverse por la mazmorra), el siguiente rápidamente le lanza el monstruo más letal posible, y así sucesivamente. No está mal, pero a veces genera situaciones extrañas.
El segundo problema es la inherente aleatoriedad del juego. Si tienes mala suerte, tus cartas de misión te pedirán que vayas a una sala que resulta que está de las últimas en el mazo de generación de mazmorra. O sea, que tendrás que ir a hacer sólo misiones públicas porque las tuyas ni flores. Pero como eso no lo sabes a ciencia cierta, pues tampoco puedes preveerlo. Es absolutamente injusto, y al final, la combinación de ese hecho, con las tiradas de dados (entre monstruos y trampas) y el desequilibrio entre quests (algunas son muy sencillas otras sin embargo un auténtico tostón), hacen que el juego sea básicamente una lotería.
Divertido si tienes dados plomados y te has visto los vídeos de “Juan Tamaríz, cómo meterte cartas en la manga”. Para el resto, puede variar, aunque hay que decir que la ambientación y mecánica es muy Dungeonera, así que tampoco desmerece.
Un juego divertido en ocasiones, pero cuyos problemas de diseño le hacen perder muchos puntos. Con las expansiones se solucionan algunas cosas eso sí.
Jugadores : 2-4 (mejor 4)
Tiempo por partida: Muy variable, sobre 1 hora
Reglas: Moderada complejidad
Profundidad: Poca
Mecánica: Cartas al azar, exploración y combate con dados














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Brom dice:
me recuerda al de zombis(de como los jugadores fastidiaban a los otros), aunque este parece as divertido, aunque no me atreveria a jugar(debido a mi buena suerte XDDDD)
Hasta luego y suerte